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viernes, 8 de junio de 2018

UN DÍA OSCURO


                            UN DÍA OSCURO


Se que hay días en que simplemente no puedes ver la luz al final del túnel. Son esos días en que todo parece estar oscureciéndose a tu alrededor, en los que los acontecimientos parece que te estuvieran gritando: no hay salida.
 
Pero sabes que…., en estos días lo que realmente necesitas es brillar un poco más para iluminar el camino, tanto para ti como para los demás.   
Poder encender tu propia luz interior y usar esa capacidad de recuperación que te otorga estar en contacto contigo mism@.
A todos nos golpea un poco la vida de vez en cuando.
Pero esa capacidad de levantarnos, y renacer como el Ave Fenix y continuar adelante , es una capacidad de recuperación que todos llevamos dentro.
Como podemos hacerlo?. A través de la practica.
Prueba esto.
Elije algo pequeño que te moleste, como por ejemplo, hacer cola en el banco, mientras estas allí, practica diciéndote  a ti mism@: "Seré paciente, alegre, amable y atent@ en mi discurs@, mi tono de voz cuando le hable al cajero y mi lenguaje corporal. Y voy a soltar cualquier resentimiento o frustración que esto me cause".
Practicar esto en una situación que es frustrante, o que no te gusta, pero que no tiene una gran repercusión en tu vida, te entrena la mente para situaciones mas complicadas y angustiosas para ti.
Si practicas esto en este tipo de situaciones pequeñas, te estarás entrenando para superar y activar tu luz interior de recuperación en cualquier momento.


Mayka Menacho
Terapeuta Transpersonal, Tanatologa, Creadora del Método P.R.A.E
Coach de Intervención Transpersonal, Facilitadora en diversas técnicas(PNL, Mindfulness, Aromaterapia, Sueños, Regresión, etc) Dirección del Proyecto Avanza Mujer (Violencia familiar)

Consultas Individuales y grupos. También vía SKYPE
Whatsapp: 644 267 361
Lunes a Viernes, de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00
maykamenacholopez@gmail.com
www.terapiatranspersonalzaragoza.com



sábado, 2 de diciembre de 2017

YULE LA CELEBRACIÓN DEL SOLSTICIO DE INVIERNO CELTA Y DEL VIAJE A NUESTRO INTERIOR

                  YULE LA CELEBRACIÓN DEL SOLSTICIO DE INVIERNO CELTA
                                               Y DEL VIAJE A NUESTRO INTERIOR


Entre los seguidores de la Cultura Celta se conoce la celebración del solsticio de invierno como Yule que significa “rueda”. Entre los pueblos Celtas, tan ligados a los cambios y ritmos de la naturaleza, el Solsticio de Invierno celebraba el nuevo  resurgir de la luz y el declive de la oscuridad, y la fiesta se prolongaba durante varios días .

En Yule tiene lugar el alumbramiento del nuevo Dios del Sol, fruto de la unión de la Diosa Doncella y su Consorte durante el pasado Beltaine (1 de Mayo). El nuevo Dios crecerá y entonces se hará fuerte, convirtiéndose entonces en Consorte de la Diosa para comenzar un nuevo ciclo.
Este alumbramiento pone de manifiesto la perfección del Universo, el equilibrio existente entre la luz y la oscuridad y es un símbolo de esperanza que nos ayuda a comprender que tras cada fin siempre hay un comienzo.
El Solsticio de Invierno es el tiempo de ir a lo mas profundo del interior de uno mismo, de hacer una incursión en nuestro ser para encontrarnos con nuestra parte más sombría y relacionada con nuestro ego. En el invierno, cuando la naturaleza misma parece muerta (árboles sin hojas, animales hibernando,…) el contacto con toda esta oscuridad nos permitirá conectarnos y crecer poco a poco con la luz, para obtener los frutos en la siguiente estación, la primavera. Es un momento de espera, de recogimiento y de meditación.

Es momentos de hacernos preguntas como:
¿QUÉ ASPECTOS DE MI Y DE MI VIDA QUIERO DEJAR ATRÁS?
¿QUÉ NECESITO PARA CRECER?
¿QUÉ FRUTOS QUIERO RECOGER?
¿QUÉ TENGO QUE SEMBRAR?

Es una época para atraer la Luz y ver el mundo con los ojos de un niño; es hora de levantar nuestros espíritus y atraer armonía, paz, y alegría a nuestras vidas. La experiencias que rendimos sobre los años que han pasado comienzan a renacer como sabiduría , nueva luz para dirigirnos más lejos y avanzar en las trayectorias que hemos elegido.

En los rituales de Yule recordamos que, justo cuando las cosas parecen haber perdido esperanza y parecen apagarse, el ciclo cambia y la luz retorna.


EN QUE CONSISTIRA LA CELEBRACIÓN: Los rituales irán encaminados a dejar y desapegarnos de todo, afrontar la aceptación de dejar atrás nuestros aspectos más vinculados a nuestro ego, todo lo que ya no nos sirve o queremos cambiar, quemaremos en el fuego todo lo que queremos dejar atrás, realizaremos un ritual de escritura de todo lo nuevo que deseamos que venga este próximo ciclo.
Haremos unos símbolos celtas para llevarnos a casa y que cada uno lo tenga como recuerdo de la ceremonia.
Se realizara una meditación guiada y para finalizar un Ágape con los frutos y dulces que habrán estado en el altar durante toda la ceremonia.

COSAS QUE SE TIENEN QUE TRAER: Un papel no muy grande con todas las cosas que queremos dejar que el fuego purifique, otro para escribir lo nuevo y lápiz o boli.
Un cabo de vela pequeñito para honrar a nuestros ancestros.
Y MUCHAS GANAS DE DISFRUTAR DE ESTA CELEBRACIÓN

Si estas interesado en celebrarlo reserva tu plaza cuanto antes, aforo limitado.
Información y reservas: infopraerecreando@gmail.com / Whatsapp 644 267 361

miércoles, 21 de junio de 2017

HISTORIA Y TRADICIÓN DEL SOLSTICIO DE VERANO

                HISTORIA Y TRADICIÓN DEL SOLSTICIO DE VERANO


En astronomía el término solsticio, que proviene del latín, solstitium, (sol sistere, que significa sol quieto), se refiere a la época del año en que el sol, en su trayectoria aparente, se halla sobre uno de los dos trópicos, dando lugar a la máxima desigualdad entre el día y la noche.

La inclinación de la Tierra en el Hemisferio Norte está más cerca de Sol y en el Hemisferio Sur está se encuentra más alejada del sol, (solsticio de invierno). Este fenómeno tiene lugar entre el 21 y 22 de junio.

Son fechas aproximadas debido a las irregularidades del calendario gregoriano y los años bisiestos.

La observación de estos acontecimientos tan antigua como la humanidad.

Los primitivos habitantes de nuestro planeta comprobaron que a partir de un día determinado, -en el solsticio-, el sol perdía su fuerza, la disminución de la luz era evidente y éstos, desconociendo la razón, pensaban que al final el astro rey no volvería a salir, lo que les hacía temer por su supervivencia.

Ahí empezó la historia de los rituales de adoración al sol, las plegarias, el encendido de hogueras y antorchas como símbolo de la luz que ilumina la oscuridad.

Veneraron su energía para congraciarse con este principio divino del logo que les daba el calor de la vida.

Estas costumbres fomentaron en la cultura popular muchas creencias referentes al poder del sol.


La celebración de solsticio de verano como tal data de 5000 años antes de Cristo a raíz de la permanente observación de la bóveda celeste por parte de sabios astrónomos-astrólogos.

Los antiguos griegos definían este acontecimiento referente al Sol como una puerta de entrada a otra dimensión, el sol mermaba día a día porque penetraba en la dimensión del espíritu de los hombres, primero lucía en el exterior para después lucir en el interior.

El espíritu se recoge sobre sí mismo para asimilar las experiencias vividas que el sol interior ilumina.

A esta Puerta imaginaria la llamaron Puerta de los Hombres.

Al solsticio de invierno lo llamaron la Puerta de los Dioses.

Esta creencia forma parte de la mitología griega que expresa en un lenguaje metafórico la relación del hombre con los dioses creadores que habitaban el panteón Olímpico, en el hogar de la luz, que es lo que significa Olimpo, luminoso.

El hombre sólo puede llegar a la luz, a conectar con los dioses del Olimpo mediante una introspección, cruzando la puerta del inconsciente.


Los griegos también rendían culto a Apolo, dios de sol, padre de la medicina del alma, al que invocaban encendiendo hogueras de carácter purificador
.
Mediante rituales, los kouros, o terapeutas, sometían a los enfermos a sesiones de análisis de sueño mediante la inducción a un estado alterado de conciencia.

En estas sesiones les eran reveladas las dolencias del paciente.

Los kouros, fueron sin duda los primeros psicoanalistas de la historia.

Más tarde la mitología romana se referirá a las Puertas Solares como las dos caras de Jano, el guardián de las Puertas, el dios que simboliza la transición del pasado al futuro, de la vida a la muerte y el renacimiento.
Jano tiene influencia sobre las cosechas y sobre la luz y la oscuridad.


En la cultura celta los druidas celebraban el ritual de Alban Heruin, que consistía encender hogueras buscando la bendición para las tierras y sus frutos, así como buenos augurios para los enamorados y fertilidad para las mujeres.

La magia de los druidas invocando a los Elementales, es decir a los espíritus de los elementos de la naturaleza, las Salamandras del Fuego, las Ondinas del Agua, las Sílfides y Elfos del Aire y los gnomos de la Tierra, son parte de una tradición que nos ha dejado numerosas leyendas y mucho folclore musical.

Coincidiendo con el periodo del solsticio, y por todo lo que he explicado anteriormente, la fiesta de San Juan representa esa cultura que contempla lo exotérico: el sol como astro que nos permite la vida, que la naturaleza siga dándonos sus frutos; pero también lo esotérico: los rituales iniciáticos que tienen lugar en numerosos lugares de la tierra desde el 21 al 24 de junio, tienen como propósito recrear la magia, cruzar la “Puerta”, dar el salto de una realidad a otra, la posibilidad que quemar todo lo viejo, mediante el acto de arrojar al fuego de las hogueras todo lo inútil, lo que ya no puede convivir con la nueva personalidad naciente.
De la misma forma que todo es cíclico, nuestra naturaleza interna también tiene que renovarse.